El Corazón [Parte 1]
- Euri VM

- 29 sept 2021
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 1 oct 2021
Hace tiempo había comentado que existen días para festejar todo. Esto es porque en ocasiones hemos perdido esa noción sobre lo evidente y lo cotidiano. En el año 2000 la OMS y UNESCO designaron el 29 de septiembre como el día mundial de la salud del corazón. Para estas organizaciones esto se refiere a temas de arterias, funcionamiento físico, palpitaciones y todo sobre el correcto trabajo del órgano. Mientras veía que las publicaciones sobre este día salieran bien en la cuenta de un cliente, me quedé pensando sobre la importancia de la salud del corazón a nivel emocional y de su conexión con el cerebro.
En los últimos años mi entusiasmo por temas como lovemarking y una nutrición saludable me han llevado a lecturas que pasaron del neuromarketing a la neurociencia y de la salud nutricional a las emociones y cerebro. Ambos caminos me llevaron al mismo lugar: al cerebro y corazón, entendiendo a estos como la parte racional y emocional, respectivamente. No es novedad que yo todo eso “me lo llevo” al área del consumo de marcas y, simultáneamente, también me ayuda a observar, analizar y cuestionar nuestros comportamientos tanto en lo individual como en lo grupal. En tiempos actuales donde la felicidad es el mejor gancho de la publicidad y el amor en general es un tema difícil de abordar, me pareció lindo compartirles mis pensamientos sobre el día.
Recientemente hemos leído, escuchado o realizado un sin fin de recetas sobre cómo lograr fácilmente la felicidad. Con el paso de la pandemia, lo que más estoy aprendiendo es que la felicidad es una combinación del cerebro y corazón, en inicio en lo individual, posteriormente en lo colectivo. Esta combinación depende del sentido que le demos a la vida y del cómo aprendemos a “surfear” su repentinos cambios. Actualmente, en ocasiones perdemos el sentido de la vida y lo sustituimos por sensaciones que se perciben como si recibiéramos un platillo a la medida de un restaurante de emociones, algo así como: “ por favor, me podría preparar un platillo con un poco de redes sociales, una pizca de fiesta, una porción de ejercicio junto con el sabor de mi comida favorita y un extra de encuentro casual para llenar mejor mi serotonina y, por favor, también un agua de memes del día”, es decir: cada quien va construyendo su propio platillo que da sentido a las emociones que nos llevan a la sensación de felicidad. Pero esto no cumple con las dosis que nuestro cuerpo requiere para encontrar el sentido de la vida. Los expertos en el cerebro y la salud coinciden que, si encuentras tu verdadero propósito, mejoras de forma automática tu salud física y psicológica, lo que brinda bienestar al sistema cardiovascular y, con ello, se optimizan la dosis de felicidad diaria que requieres. Así que cada uno vamos trabajando de diferentes formas nuestras batallas, ya que estas son determinantes para el sentido de felicidad y sufrimiento que brindaremos a nuestra vida futura del corazón.


felicidaaaaaades pequeña!